16 sept. 2011

En aquel momento, aparte de todo ese rollo de la nostalgia, comprendí que los sentimientos siempre atacan por la espalda. 
Ya puedes pasar media vida convenciéndote de que dejaste atrás el pasado, que en el primer pequeño instante en que permitas que tu cabeza y tu cuerpo actúen por separado, ahí estarán los buenos tiempos, atormentándote y burlándose de ti, de que en realidad, aunque estés totalmente convencido de que así es, no has avanzado ni un solo paso desde aquella tarde.



2 comentarios:

Patricia dijo...

Me gustó mucho tu entrada. Besos.

Kiara dijo...

Justo en el momento en que estoy ahora, leer eso me dio un vuelco al corazón. Me encantó.

Besitos